Vamos a
hacer un ejercicio de imaginación y ver si conseguimos meternos en situación.
Imagina (sin cerrar los ojos, claro, sino aquí se acaba todo y libre albedrío) que llevas 9 meses estudiando para presentarte a unas oposiciones, la selectividad o el examen práctico del coche. Cada uno puede meterse en el papel que se vea más cómodo o recuerde con mayor tensión. Imagina o recuerda los nervios durante esos 9 meses estudiando, memorizando, gastando tiempo de tu vida delante de los libros (en el caso del examen de conducir sería en horas y mucho dinero. Lo sé, 9 meses para sacarte el carné tiene tela, pero esto es imaginación y puedes gastar lo que quieras) y sobre todo pensando en que ese día del examen está más cerca. Además, está el aliciente de que cada libro que vas aprendiendo lo vas metiendo en una mochila sin fondo que llevas siempre contigo, sin posibilidad de sacar ninguno.
Imagina (sin cerrar los ojos, claro, sino aquí se acaba todo y libre albedrío) que llevas 9 meses estudiando para presentarte a unas oposiciones, la selectividad o el examen práctico del coche. Cada uno puede meterse en el papel que se vea más cómodo o recuerde con mayor tensión. Imagina o recuerda los nervios durante esos 9 meses estudiando, memorizando, gastando tiempo de tu vida delante de los libros (en el caso del examen de conducir sería en horas y mucho dinero. Lo sé, 9 meses para sacarte el carné tiene tela, pero esto es imaginación y puedes gastar lo que quieras) y sobre todo pensando en que ese día del examen está más cerca. Además, está el aliciente de que cada libro que vas aprendiendo lo vas metiendo en una mochila sin fondo que llevas siempre contigo, sin posibilidad de sacar ninguno.
Ahora
imagina que llega el día del examen. Posiblemente no habrás dormido la noche
anterior, e incluso tampoco la anterior de la anterior. Y la mochila que llevas
a cuestas ya pesa tanto que las piernas se te hinchan y tienes que caminar como
John Wayne entrando en un Saloon. Llegas al lugar donde te dijeron hace mucho tiempo atrás que debías ir, con unas ganas terribles de que todo pase ya, pero oh sorpresa! Cuando te presentas aparece alguien y te dice que se
ha cancelado, que alguien ha decidido que ese día no tocaba. Lo siguiente que te dicen es que el examen se realizará en cualquier
momento entre mañana y una semana, a cualquier hora del día o la noche, que
estés atento. La primera reacción puede ser muy diversa según la paciencia y la mala leche que gaste cada uno. ¿Qué sensación te quedaría?¿Te queda cuerpo para soportar más
nervios?¿Alguien ha demostrado ya si es posible la combustión corporal espontánea?


Aquí es cuando acaba el ejercicio y te explico que esta situación hipotética la traslades al nacimiento de un bebé que llevas esperando 9 meses para conocerlo, llega el día indicado y no quiere salir. Y esa mochila la miras con miedo porque parece que las asas estén al límite de lo soportable. Pues así estamos ahora nosotros, con esa incertidumbre de no saber cuándo va a llegar ese momento: ya, de noche, de día, de aquí un día, dos, tres, siete! Y todo esto además del miedo que tienes a que todo vaya a ir bien, sin complicaciones (en el caso hipotético del examen llegas a un punto que cuando entras al aula solo tienes ganas de hacerlo y marchar; pero aquí no, aquí tiene que ir todo bien).
Pues eso, llegados a este punto no queda otra que ver pasar el tiempo a la mínima velocidad permitida por la física, y esperar. Mientras, la canastilla espera a un lado de la puerta desde hace un mes, acumulando polvo y con las asas hacia arriba para cogerla de un zarpazo cuando salgamos corriendo por la puerta.
Permanezcan a la espera.
Os entiendo perfectamente, aunque yo no puedo quejarme de la puntualidad de los míos. Laura nació horas antes de mi primera cita en "correas". (Jo, para los neofitos ese debe de sonar fatal!!!) Y Raúl se hizo un poco el remolón, pero sólo porque alguien decidió cambiar la fecha de salida de cuentas del 28 de diciembre, que me pusieron al principio, al 1 de enero. Igual es que lo del 28 era una inocentada... En fin, al final fue recién iniciado el día 2. Remoloneó 16 minutos. Espero que Aina no se demore mucho y pronto veamos una fotico de la familia al completo.
ResponderEliminarEl blog promete, así que espero que encontréis el tiempo para actualizarlo. Seguro que podremos compartir muchas cosas. Lo primero: qué se siente al tener anestesia. A ver si hay suertecilla esta vez! Un beso y ánimo!
Pilar
Esperamos que el bloc, vaya viento en popa; y que nuestra segunda princesita llegue pronto y bien, que ya tenemos todos ganas de conocerla y tenerla entre nosotros.bsts.
ResponderEliminarHola Familia !!! Ya hace un mes y cuatro dias que Aina nació ... como pasa el tiempo ... ya hace tres o cuatro dias que aguanta la cabecita un poco y ver eso no tiene precio, ver como esa cosita tan pequeña se esta convirtiendo en una personita .... es muy emocionante !!! Esta guapíssima !!! Un abrazo para toda la familia, que va creciendo.
ResponderEliminarj.romero: nuestra pequeña princesa, se está haciendo grande y guapisima; es muy igual a EVA cuando esra bebé. un beso para toda la familia.
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